Por: Martha Zarain




El suelo se considera un sistema vivo y dinámico, de cuya condición puede depender el sustento de la humanidad, donde existen complejas interacciones entre las raíces de las plantas con los microorganismos que lo habitan, así como de todos los constituyentes abióticos del suelo,1 el cual se retroalimenta proporcionando estabilidad y resiliencia a los ecosistemas. Sin embargo, hay evidencia de una degradación generalizada de suelos agrícolas en formas de erosión, pérdida de materia orgánica, contaminación, compactación, aumento de la salinidad entre otros daños.2

En la rizosfera, es donde interactúan las raíces de las plantas con la comunidad microbiana, y que concentra una gran fracción de la biodiversidad total de la Tierra, siendo probablemente el hábitat más dinámico del planeta.3

Entre los principales grupos de microorganismos rizosféricos, se encuentran las bacterias, actinomicetos, hongos y algas unicelulares. Las bacterias rizosféricas en su gran mayoría ejercen efectos positivos, mejorando el crecimiento de la planta o la fertilidad y estructura del suelo. Las bacterias con efectos positivos para la planta se denominadas rizobacterias, por ejemplo, promotoras del crecimiento vegetal (PGPR, por sus siglas en inglés), o aquellas que solubilizan o fijan nutrientes, o que ejercer efectos protectores contra los patógenos vegetales.4.




Los suelos agrícolas que han sido alterados de su estado natural por las modificaciones humanas al incrementar la producción, necesitan para recobrar su equilibrio original de la adición de nuevos nutrientes y microorganismos que han resultado perdidos en estas prácticas.

LIVENTIA® tienen un amplio portafolio de microrganismos que tienen como objetivo mejorar el suelo, biorremediar, antagonizar con patógenos y de fitomejoradores; la aplicación de estos optimizará la salud del suelo y de la planta.


References
1. Doran JW, Sarrantonio M y Liebig MA (1996). Soil health and sustainability. Advances in Agronomy 56: 1-54.
2. Jones DL y Hinsinger P (2008). The rhizosphere: complex by design. Plant and Soil 312: 1-6.
3. Spaepen S, Vanderleyden J y Okon Y (2009). Plant Growth-Promoting Actions of Rhizobacteria. Advances in Botanical Research 51: 283-320.
4. European Commission 2002. Communication of 16 April. 2002 from the Commission to the Council, the European Parliament, the Economic and Social Committee and the Committee of the Regions: towards a thematic strategy for soil protection [COM (2002) 179 final]. Brussels, Belgium: European Commission.



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