Por: Isaac Martínez




Es perfectamente conocido que los microrganismos juegan un papel fundamental en la agricultura, el medio ambiente y los alimentos. En la agricultura, entre otros beneficios, ayudan a mejorar la toma de nutrientes para las plantas, promover su crecimiento además de combatir algunos patógenos. En el medio ambiente ayudan a remediar suelos y aguas contaminados por derrames de hidrocarburos, disolver metales y mejorar la disponibilidad de nutrientes para otros seres vivos. En los alimentos, favorecen la textura y consistencia del pan, el alcohol en la cerveza y el ácido láctico del yogurt.

Los microorganismos también afectan la vida diaria de las personas en diferentes maneras. Hay muchas relaciones indirectas entre los microorganismos, el aire, el suelo y los humanos. Se ha encontrado que el tener contacto con mayor biodiversidad, puede reducir la incidencia de alergias1; lo que conlleva a pensar que un ambiente totalmente estéril no es necesariamente mejor para la salud. Un suelo saludable no sólo depende de la disponibilidad de los nutrientes, también de microorganismos, de las plantas y las condiciones geológicas. Muchos científicos han trabajado para comprender como la salud del suelo está relacionada con la de los humanos y han encontrado interesantes resultados.

"La idea de que la salud humana está ligada a la de los suelos no es nueva. Hacia 1400 a.C. la Biblia menciona a Moisés en busca de su entendimiento sobre como el suelo fértil era esencial para el bienestar de su gente. En 400 a.C. el filósofo griego Hipócrates expuso una lista de elementos necesarios para una evaluación médica apropiada, entre ellos incluía las propiedades del suelo de la localidad. A finales del siglo 18 y principio del 19, agricultores norteamericanos reconocieron que las propiedades del suelo tenían cierta conexión con la salud humana" (traducido de Brevik, et al., 2015)2.

La biodiversidad del suelo mejora la calidad del agua y el aire; mejorando esta condición mediante técnicas sostenibles de manejo, pueden generarse diversos beneficios para la salud humana como: menor incidencia de patógenos, alimentos más nutritivos y aire más limpio3.

En el aire, la situación es similar. Resultados de investigaciones recientes muestran que la exposición constante con microorganismos en el aire, conlleva a una mejor inmunidad de las personas4.

El estilo de vida influye fuertemente en el microbioma de las personas y sus mecanismos aún son poco conocidos. La actividad física, fumar, la obesidad, el estrés y la localización geográfica pudieran afectar la diversidad microbiana en el cuerpo humano5. Los microorganismos en el cuerpo no solo favorecen al digestión y la condición inmunológica, se ha encontrado que lactobacilos presentes en la boca, la vagina y alimentos fermentados también pueden remediar distintas sustancias indeseables6.

El microbioma urbano4, un concepto recientemente usado, trae muchas oportunidades de investigación donde se visualiza el rol de los microorganismos en las ciudades, donde al final es donde más conviven los microorganismos y los humanos diariamente.

References
1. Hanski, I. et al. Environmental biodiversity, human microbiota, and allergy are interrelated. Proc. Natl. Acad. Sci. 109, 8334-8339 (2012).
2. Brevik, E. C. & Sauer, T. J. The past, present, and future of soils and human health studies. Soil 1, 35-46 (2015).
3. Wall, D. H., Nielsen, U. N. & Six, J. Soil biodiversity and human health. Nature 528, 69-76 (2015).
4. King, G. M. Urban microbiomes and urban ecology: How do microbes in the built environment affect human sustainability in cities? J. Microbiol. 52, 721-728 (2014).
5. Conlon, M. A. & Bird, A. R. The impact of diet and lifestyle on gut microbiota and human health. Nutrients 7, 17-44 (2015).
6. Monachese, M., Burton, J. P. & Reid, G. Bioremediation and Tolerance of Humans to Heavy Metals through Microbial Processes: a Potential Role for Probiotics? Appl. Environ. Microbiol. 78, 6397-6404 (2012).



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